Artículo
de opinión.
La
mejor victoria
Alta, algo desgarbada
en el andar, con la dosis de predisposición
justa de quienes se reconocen talentosos,
un tanto vaga en sus rutinas de preparación
física; obsesiva por perfeccionar
algún déficit en su
juego, de sonrisa fácil fuera
de la cancha, apegada a sus afectos
y con envidiable facilidad para comunicarse
y ganar amigos (Seguir
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